viernes, 8 de mayo de 2020

ley de Identidad de Género

El 9 de mayo de 2012, la presidenta de Matria, instituto sobre cuestiones de género, Beatriz Rojkés de Alperovich en ese tiempo Senadora Nacional votó afirmativamente la aprobación de la ley de Identidad de Género. A continuación compartimos su discurso en esa sesión que consagró la identidad como un derecho. 


Ciudad de Buenos Aires, 9 de mayo de 2020.

Señor presidente:
Este momento que estamos viviendo es el fruto de una lucha histórica de muchos años, con un entramado de muchas historias de vida, con mucho sufrimiento, muchas postergaciones y por sobre todo, muchas violencias.
Hoy estamos en la antesala de la restitución de derechos para nuestrxs conciudadanxs, y esto es producto del trabajo mancomunado de todos y todas, quienes desde diferentes ámbitos hemos aportado para llegar a este momento. Por lo tanto, quiero comenzar agradeciendo y reconociendo la militancia de la comunidad trans y los activistas LGBT, especialmente de mi provincia, a través de la Multisectorial por la Diversidad. Quiero agradecer a las organizaciones sociales de la diversidad sexual que participaron del trabajo en comisiones y en particular a las militantes de la comunidad trans, por el trabajo que han llevado a cabo durante muchísimos años para poder llegar al reconocimiento de sus derechos.
Tengo muy presente las voces de las compañeras trans pidiendo ayuda para acceder a educación, a trabajo y pidiéndome que acompañe esta ley. Junto con mis asesoras y la ONG Crisálida, vengo hace años estudiando la situación de la comunidad trans y acompañando proyectos que significan un avance sustancial en la mejora de sus derechos. Es de público conocimiento que la Red de Mujeres Solidarias, espacio que conduzco, es coparticipe del Centro de Alfabetización Trans “Marlene Wayar”.
Me gustaría mencionar algunos de los avances en mi provincia, a modo de mostrar lo federal que ha sido esta batalla cultural. Quiero destacar las dos resoluciones de la Secretaría de Derechos Humanos de Tucumán, durante la gestión del Dr Daniel Posse, referida a la aplicación de normas de trato respetuosas en los servicios públicos de salud provinciales; un dictamen ejemplar de la Dirección de Asuntos Jurídicos de la Universidad Nacional de Tucumán; una resolución de la Defensoría del Pueblo de Tucumán, durante la gestión del defensor Hugo Cabral, implementando normas de trato para trans en sus dependencias; un histórico Fallo de la Corte Suprema de la Provincia resolviendo que la identidad de las personas trans es un derecho protegido especialmente por acciones de amparo.
Pero quiero agregar algunos datos que eche más luz a esta restitución de derechos tan justa y a la vez tan postergada.
Señor Presidente lo que tienen en común las identidades y expresiones de género trans (travestis, transexuales, transformistas y transgéneros) no es lo que comparten como características, sino el destino social final al que son sometidas. Este destino es la expulsión del hogar a temprana edad, el trabajo sexual en la adolescencia, el riesgo temprano y continuo del vih y otras infecciones de transmisión sexual, la violencia, el hostigamiento, persecución, violencia y tortura policial, los crímenes de odio por transfobia, los malos tratos en oficinas públicas o dependencias gubernamentales por la disonancia identificación e identidad. Todo esto transcurre frente a nuestros ojos, la discriminación, criminalización, estigmatización y la exclusión de los sistemas educativo y sanitario, del acceso a un trabajo y vivienda. En definitiva la exclusión del disfrute de los Derechos Humanos.
Esta situación es insostenible en el contexto del país que estamos construyendo. Por favor, señor presidente, no olvidemos, que la identidad de género trans fue reconocida en la Asamblea de la Organización de los Estados Americanos y que nuestro país, junto con sesenta y cinco naciones, no tan sólo firmó, sino que también impulsó en 2008 la presentación ante la Asamblea de las Naciones Unidas de documentos contra la discriminación, la violencia y la violación a los derechos humanos, incluyendo la necesidad de remover todo tipo de obstáculos en materia de identidad de género.
Todas las personas tenemos una identidad. Esa identidad es fruto de una construcción individual, personal, cultural y puede estar reflejada en la identificación o no. En las personas trans la identidad personal difiere de la identificación. Esto no significa que haya dos identidades. Simplemente, las identificaciones brindan datos registrales, al diferir estos datos identificatorios con la identidad estamos frente a un error registral. El nombre que figura en el DNI, el sexo que figura en el DNI, todo ello son datos registrales. Y deben ser tratadas como tales.
El nombre "real" de la persona, tanto cómo el género con el cual se sienten identificadas, son datos identitarios, y es cada persona la que debe elegirlo acorde a su autopercepción y al proyecto de vida que decida llevar adelante.
Durante mucho tiempo el Estado Argentino estuvo sometiendo a un conjunto de sus ciudadanos a vivir según un dato registral, desconociendo su identidad. Lo importante, es que a partir de ahora respetaremos lo identitario, y los errores registrales serán rectificados respetando el proyecto de vida de cada persona.
A su vez, estamos resguardando el valor de la seguridad jurídica. Porque estamos contribuyendo a una identificación real y verdadera; esto es verdaderamente importante para la vida en sociedad. No se altera la titularidad de derechos y obligaciones; no se altera el apellido; se mantiene la fecha y el lugar de nacimiento, el número de documento y la misma huella dactilar.
Pero, señor presidente, las situaciones que viven las identidades trans, no se agotan en un problema registral. La construcción de las identidades trans tienen necesidades propias y diferentes a otras personas y que está ley, también viene a resolver.
Quiero compartir que en mi provincia el Area Queer NOA de la biblioteca popular Crisálida realizó encuestas a la comunidad trans en los años 2005, 2007 y 2009. Algunos datos fueron aportados al libro “cumbia, copeteo y lágrimas”. Las otras fueron realizadas en conjunto con el Observatorio LGBT Tucumán con el apoyo del Ministerio de Salud de la Nación y las agencias de Naciones Unidas en Argentina.
Quiero compartir algunos datos de esas encuestas. Por ejemplo más del 50 por ciento asumieron su identidad trans entre los 14 y los 18 años, el 35 por ciento respondió que esto sucedió antes de los 13 años y el resto afirmó haber asumido su identidad de género a partir de los 18 años. Un 97 por ciento mencionaron experiencias de desarraigo familiar en el mismo año en que se manifestaron como trans.
La principal causa de deserción escolar es la discriminación y el desarraigo. Esto impacta en la búsqueda de horizontes laborales. Estas encuestas demostraron que cuanto menor es el nivel de formación logrado, mayor es la dependencia de la prostitución como fuente de ingresos.
En cuánto al acceso a salud, el 74 por ciento respondió que se había inyectado siliconas, mientras que el 26 restante dijo no haberlo hecho. Dentro del grupo que se inyectó siliconas, casi el 90 por ciento señaló que la intervención tuvo lugar en un domicilio particular, el 9 en una clínica privada, el 3 en un consultorio particular y el 2 por ciento en un hospital público.
Acerca de los tratamientos hormonales, casi el 70 por ciento de las participantes afirmó haber realizado estos procedimientos. Al preguntarles acerca de los ámbitos a los que recurrieron para asesorarse y proveerse, el 80 por ciento informó que había concurrido a un domicilio particular, el 11 optó por una clínica privada, el 8 por un consultorio particular y, por último, el 1 por ciento mencionó a los hospitales públicos.
Señor presidente, la incidencia de las modificaciones corporales producidas por la inyección de silicona de uso quirúrgico e industrial, ocasiona una tasa altísima de morbi-mortalidad trans. Esta tasa responde, por un lado, a las consecuencias inmediatas de la propia aplicación o a las consecuencias de esa aplicación a largo plazo (por ejemplo, por el desplazamiento de la silicona, su infiltración en el tejido muscular, hepático, cardíaco, pulmonar y/o renal). La administración de silicona es una biotecnología de modificación corporal de alta accesibilidad y bajo costo relativo. Su utilización está determinada tanto por las necesidades planteadas por la situación de prostitución como por necesidades relacionadas a la transformación corporal como un mecanismo de pertenencia a una comunidad. La remoción de la silicona industrial requiere de un conjunto de intervenciones quirúrgicas de gran complejidad técnica y elevado costo económico, lo cual las vuelve por lo general inaccesibles para el común de las trans necesitadas con urgencia de esa remoción y esto las pone en la mayoría de los casos bajo peligro de muerte.
Señor presidente, esta ley contempla la presencia del Estado, pero en lugar de reparar o lamentar, el Estado está previniendo. Estamos garantizando el acceso a los procedimientos de salud integral, tanto de tratamientos hormonales como quirúrgicos y en todos los casos con el consentimiento informado.

Quiero compartir un dato más que interesante, las leyes que restringen los derechos humanos de personas con identidades trans, en general, datan de la dictadura militar que rigió el País desde 1966 a 1970. Estas leyes, establecen que la identidad y nombre de las personas se fija en el momento del nacimiento y no puede cambiarse sin intervención judicial, estableciendo además que el Documento Nacional de Identidad es el único instrumento que acredita fehacientemente dicha identidad 1
Desde esta dictadura también se criminaliza a profesionales de la salud que realicen intervenciones quirúrgicas de cambio de sexo sin autorización judicial. Con ello las personas trans, desde ese entonces, y hasta ahora, dependen de la decisión de jueces y juezas para obtener reconocimiento y construir su identidad de manera segura.
Debido a la judicialización necesaria de las identidades, quedaron en evidencia las dificultades en acceder a la justicia por parte del colectivo trans. A través de los procesos judiciales de reconocimiento de las identidades, Argentina ha demostrado que, sobre todo en los tribunales del Interior del País, existe una gran resistencia por parte del Poder Judicial a la hora de cumplir con sus funciones, cerrándoles en la práctica las puertas a personas trans. Existe una marcada diferencia entre la situación en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, y el resto del País. Un dato para tener en cuenta es que mis co-provincianas, Victoria, Florencia, Fernanda, Claudinna y Emilia iniciaron acciones de amparo para obtener una rectificación en su identificación y sólo Victoria Julio accedió a ese reconocimiento por vía judicial. Señor presidente, nuestras conciudadanas no pueden seguir en esta situación por la cual el reconocimiento de su identidad, varian de acuerdo al juez o juzgado que les toque.
Este proyecto de ley permite acceder a un DNI que respete la identidad autopercibida a las personas trans que lo soliciten, mediante un trámite administrativo y no judicial, como venía ocurriendo. Continuamos avanzando en la ampliación y en el reconocimiento de diversos derechos involucrados, como el derecho a la intimidad, a la autonomía de la voluntad y a elegir el propio plan de vida, al nombre, el derecho a la identidad sexual y a la igualdad, a vivir en dignidad, el derecho a la no discriminación y el derecho al trabajo, a ejercer en plenitud los derechos políticos y a la salud integral. Y estamos legislando conforme a las más modernas doctrinas que rigen en la materia.
Además, precisa que el sistema de salud público y privado proveerá tratamientos hormonales, cirugías, implantes y operaciones de reasignación sexual a las personas trans sin patologizarlas. Pero sin transformar estos procedimientos quirúrgicos, diagnósticos ni métodos patologizantes en una condición para acceder al derecho a la identidad. Quiero resaltar que esta ley no desconoce la gran diversidad que habita en las identidades y expresiones de género trans. Por ejemplo, como trans, como transgéneros, travestis, como transformistas, transexuales e intersex.
Esta ley se suma a una serie de conquistas que desde el 2003 han hecho que el Estado y las políticas públicas empiecen a reconocer derechos específicos que antes no eran reconocidos, que empiecen a visibilizar derechos que antes no estaban visibilizados.
Con la aprobación del Matrimonio Igualitario se habló tanto respecto al fin de la sociedad y las instituciones, y hoy, a casi 2 años de este logro histórico, vemos como efectivamente esa sociedad que excluía, que discriminaba, que negaba derechos dejó de existir para dar lugar a esta sociedad en la que todos y todas queremos vivir, porque nos pone en pie de igualdad, en una relación de paridad jurídica y legal entre nosotros.
Estamos a punto de votar la restitución de derechos a nuestros conciudadanos y es el paso coherente con nuestra continúa búsqueda de lograr que Argentina sea un país más justo, igualitario y solidario.
Señor presidente, quiero adelantar mi voto positivo, y quiero compartir que me siento muy honrada de votar por la aprobación de esta ley. Siento que aprobada esta ley, todos y todas viviremos en un país con más derechos. Porque sólo tenemos derechos cuando todas y todos los tenemos. Es un principio que excede la solidaridad. Es lo que define a un país verdaderamente democrático.
Señor presidente ¡que sea ley!.
Muchísimas gracias a todas y a todos. 





1 Ley de Arte de Curar que criminaliza a médicos/as que ayuden a personas trans a construir su identidad: http://infoleg.gov.ar/infolegInternet/anexos/15000-19999/19429/texact.htm


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